ESCALADA
EN EL PERU
Al
igual que el andinismo, la escalada en roca y aún más
la escalada deportiva, se inició con bastante retraso en
comparación a los países europeos e incluso en comparación
a nuestros vecinos países del continente Americano como
México, Chile, Argentina, Venezuela, Colombia y sin ir
muy lejos Ecuador, quienes en los últimos años alcanzaron
un notable nivel internacional en competiciones de escalada sobre
palestra.
Es
recien a mediados de los 70´s que se dan las primeras escaladas
sobre roca en el Perú, por miembros del Club Andino Peruano,
principalmente en Lima en una zona que hoy en día es considerada
la escuela de roca más importante de la capital: Canchacaya,
lugar que incluso vio pasar a "grandes" del alpinismo
mundial sobre sus grises rocas como Walter Bonnati y míticos
nacionales abriendo primeras líneas en sus paredes como
Américo Tordoya. Posteriormente vendrían los activos
miembros del Drako no club, de los años ochenta con Enrrique
Prochazka a la cabeza abriendo las vías más duras
de aquellos años.
El
ambiente alpino de Huaraz también comenzaba a contagiarse
de esta nueva corriente vertical y se comienza a escalar pequeñas
zonas rocosas como la de Monterrey, que por muchos años
se mantuvo como la escuela más importante de Huaraz hasta
hace solo unos pocos años atráz en la que se abrieron
nuevas e importantes zonas que bajaron de categoría a la
clásica Monterrey, escuelas como las de Llaca, Chancos,
Rurec, los boulders de Huanchac, hicieron olvidar un poco las
paredes del distrito de los baños termales debido a la
mayor concentración de vias y la dificultad superior que
presentaban estas nuevas escuelas.
La
Ciudad Blanca no se quedaba atráz y también daban
su inicio a la creación de escuelas deportivas, algo más
jóvenes que las limeñas o huaracinas, pero con una
considerable cantidad de vías de dificultad, siendo la
escuela de Calambucos la más importante de Arequipa.
En
general, el Perú cuenta con una maravillosa cantidad de
zonas potencialmente escalables distribuidas a todo lo largo del
territorio nacional, desde las calurosas playas limeñas
hasta las pampas y fríos bosques rocosos de Huayllay, desde
cortas vías de poco más de 5mts hasta enormes vías
de casi un kilómetro de verticalidad como las de la Esfinge.
Una
vez escuche decir a Enrique Prochazka: "en la escalada en
el Perú ví tres resurgimientos y sus tres caídas...".
En los últimos años se ha incrementado considerablemente
el número de escaladores sobre todo en Lima y Huaraz, podría
llamarse el cuarto resurgimiento de la escalada en el Perú,
pero esta vez estoy seguro, no volvera a caer.
El
actual trabajo de los clubes de montaña en la difusión
masiva de esta actividad es la que nos garantiza el resurgimiento
y progreso de la escalada en nuestro país. Clubes limeños
como los Camycam, Aire Puro, Drako, los Agrarios, los AAUL; huaracinos
como los Casam y Cordillera Blanca; y arequipeños como
la Liga de Andinismo de Arequipa, se unen pare decir en coro:
"la escalada a vuelto al Perú y esta vez ya no se
irá".