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INFORME DEL INTENTO AL NEVADO TOCLLARAJU
6,034m.
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Fecha : Del 24 al 27 de Julio del 2007
Cordada: Carla Ramirez, Carlos Verdeguer

Luego de aclimatar escalando el Vicos y desistir de intentar el
Copa por ser un "cementerio" al que nadie va, Carlos y
yo descansamos unas horas en Huaraz para salir nuevamente a la mañana
siguiente con dirección a Pashpa. Ahora los taxis pueden
entrar unos 20 minutos mas arriba del pueblo ya que hay una nueva
trocha afirmada, donde se llega a una explanada con una pequeña
laguna donde se pueden contratar los arrieros.
El camino al base fue como un paseo al parque, ya aclimatados despues
de escalar el Vicos y con todas las ganas por coronar este escurridizo
seismil llegamos al base sin problemas, ni sobresaltos. Al dia siguiente
salimos rumbo al morrena porteando todo nuestro material; tengo
que reconocer que despues de unos cuantos dias en altura, la porteada
me pareció como una hora en el gimnasio (otras veces se me
ha hecho tan pesado y cansador llegando directo de Lima).
Los
día en el base y en el morrena habian sido explendorosos,
con sol todo el dia, por lo cual Carlos y yo nos sentiamos confiados
que esta vez regresariamos victoriosos; llegamos al morrena sin
inconvenientes y encontramos a unos hungaros que bajaban de la cumbre,
eran 4 p.m y el cielo estaba totalmete despejado, habían
tenido un dia perfecto para escalar, estaban bien quemados por el
sol pero felices de su escalada, nos dieron sus tips y se fueron
porque tenían tiempo de bajar al base. Sin embargo nos parecía
raro que eramos los unicos que atacariamos la cumbre esa noche....eso
nos puso algo nerviosos, estaríamos solos en la montaña
sin posibilidad de ayuda en caso de emergencia. Eran las 2:30 de
la mañana y la luna casi llena iluminaba todo el glacial,
no habia viento pero hacia mucho frio, las estrellas brillaban fuertemente
y estabamos listos para el ataque.
Pasamos
sin problemas las larguisimas y empinadas rampas camino al bosque
de seracs del Toclla, al filo del amanecer llegamos a una pared
de 30 metros aprox. que iba en forma diagonal de izquierda a derecha,
con una inclinacion de 60 grados en un inicio y 80 a 85 al final
bastante expuesta por estar la nieve floja. Subimos en ensamble
los primeros 15 metros y luego Carlos se adelanto para asegurarme
al final de la pared. Había una reunión unos metros
hacia la derecha de donde subimos. Luego llegamos a una repisa muy
delgada, hacía el frente un gran paredón de hielo
y hacia abajo un laberinto de grietas; hacia la izquierda un extraplomo
de hielo de unos seis metros y hacia la derecha un delgado puente
de nieve suelta con grietas hacia ambos lados, luego un pequeño
paso muy peligroso de unos tres metros,como de 85 grados de nieve
suelta y otro puente mas largo más expuesto.
Superamos
todo este trecho confiando en nuestra habilidad para que ninguno
de los dos se cayera, puesto que era imposible asegurar, no había
de donde agarrarse y cualquier error en estos momentos seria fatal.
El último puente se iba haciendo mas plano cada vez y menos
riesgoso, hasta que pudimos respirar sabiendonos ya en terreno plano
y seguro. Caminamos una hora mas, eran ya las 8 de la mañana
cuando terminamos de rodear la base de la rimaya y nos montamos
en la arista, fue en ese momento cuando del lado Nor-Este comenzo
a venir un manto de nubes muy densas, el cielo se comenzó
a nublar rápidamente y la visibilidad se volvió por
momentos casi nula; nos faltaba ya muy poco para divisar la pared
somital, puesto que la cumbre se lograba ver entre la neblina cuando
el cielo se despejaba y mi compañero quien ya es caserito
de esta montaña reconoció el camino hacia la pared.
Carlos propuso seguir avanzando a pesar del mal tiempo y no rendirnos
facilmente, tenía la esperanza de que el clima cambiaría
en algún momento, a lo cual accedí. Seguimos entonces,
cuidando bien nuestros pasos puesto que no se veia mas alla de 1
o 2 metros adelante...el camino todavia estaba marcado de la anterior
cordada, pero por momentos habia que ubicarlo porque era un poco
borroso...aún no caía nevada por lo que nuestras huellas
dejadas atrás eran nuestros únicos boletos de retorno,
caminábamos muy lento por la falta de visibilidad y hacia
mucho frio. A las 11:30 de la mañana es cuando la visibilidad
se volvió poco mas que nula. Carlos tomó un poco de
aire, me miro y dijo...."esto ya
no se va a arreglar Perlita...cada vez esta peor, creo que viene
una tormenta y las huellas se borraran"...."no es bueno
rapelar con tormenta" le dije.
Se que a Carlos le dolió mas que a mi dar media vuelta y
abandonar la cumbre, pues estabamos a escasos 100 metros de ella,
a unos 20 minutos de la pared somital pero ya no tenia sentido
seguir avanzando...reconozco que senti frustración pero decidimos
dar la vuelta, al descender me repetía una y otra vez..."de
que sirve una cumbre, si no puedes tomar buenas fotos?, de que sirve
una cumbre si lo unico que ves es nada?", solo para convencerme
que estabamos haciendo lo correcto, pero la verdad es que sentia
una gran frustación ya que esta es la segunda vez que intento
probarme en este hermoso gigante y es la segunda vez que me da una
patada en el trasero, para Carlos era su quinta incursión,
y una vez más se le presentaban problemas muy cerca de la
cumbre. Bajamos lentamente cuando empezaron a caer algunos copos
de nieve, había que apurarse todavia no habiamos llegado
a los pasos expuestos y con mas nieve podria ser mas peligroso.
Cuando llegamos a los puentes de hielo, la nieve estaba mas suelta,
Carlos para darme confianza me dice .."Perlita, yo te voy a
asegurar desde aqui,voy a poner una estaca
y tu destrepas". Lo miré y no tuve mas remedio que sonreir,
ambos sabíamos que eso era imposible, la nieve era como madera
carcomida por termitas, inestable, suelta y nada en el mundo podria
anclarse en esa vaina, era mas un aseguramiento sicológico.
Pero asi es Carlos, siempre muy tranquilo en los momentos más
criticos. Primero pasé yo, hundiendo los regatones de mis
piolets hasta donde dieran, destrepando cuidadosamente hasta llegar
a la parte mas delgada del puente donde
le dije a mi amigo...."ya Carlos,te estoy asegurando con mis
piolets,te estoy cobrando ..puedes bajar". Al estar ambos en
el puente de algunos centimetros de ancho, grietas a ambos lados
y con la nevada encima empecé a avanzar haciendo una travesía
sin mirar el vacio. La nieve estaba tan suelta y el camino marcado
era tan delgado que habia que avanzar un pie a la vez e ir arrastrando
el otro. El rapel fue mas facil, para ello usamos la estaca que
habiamos puesto al subir, bajamos con nuestra cuerda doble de 30m.
que llego con las justas y le hicimos un nudito al extremo de la
cuerda que debiamos jalar estando abajo....acordandonos de lo que
nos pasó en el Rajuntay, no queriamos que se nos trabe la
cuerda otra vez. Al culminar el rapel iniciamos nuestro largo descenso,
sortenado grandes grietas y destrepando larguisimas rampas hasta
llegar al glaciar y como si las palabras de mi compañero
Carlitos hubieran sido extraidas del libro de Nostradamus, profeticamente
empezó a
nevar fuertemente, el cielo se puso gris como si fueran las 6 y
media de la tarde cuando eran tan solo 1.30pm... y comenzaron los
rayos y truenos que nos acompañaron retumbando nuestros oidos
todo el camino de vuelta a la carpa, las huellas se borraron rapidamente
tras nuestros pasos, pero felizmente encontramos nuestro camino
de retorno.
Al
llegar al morrena después de casi 12 horas de chamba, habían
2 canadienses que estaban sorprendidos de vernos llegar en medio
de la tormenta, les dimos los tips y les deseamos suerte con el
clima. Quitándonos los crampones en el morrena y a un paso
de estar calientitos en nuestra carpa, empezamos a bromear sobre
pertenecer al CAF (Club de Andinistas Fracasados), ya que somos
caseritos en el Toclla y todas esas cosas......la tormenta siguió
rugiendo hasta altas horas de la noche y los canadienses no salieron
y prefirieron esperar otro dia........"de que sirve una cumbre
,si no puedes regresar para contarlo?" .......creo que esa
idea dejó que la frustación e impotencia que sentí
arriba se convirtieran en el deseo de algún día regresar
e intentar vencer a la "trampa de hielo" una vez más.....claro
si el tiempo nos deja......je,je.
Al dia siguiente nos bajamos directo a Huaraz, fue un paseo porque
estabamos perfectamente aclimatados....pero eso no es suficiente
para escalar un 6000 tan impredecible como el Toclla, la cumbre
o la vida?, la vida fue nuestra elección, pero habíamos
estado tan cerca...
Perlita
Informe : Carla Ramirez
Fotos: Carlos Verdeguer
CLUB CAMYCAM
JULIO 2007
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