Todo
comenzó en Lima (Perú), el 20 de marzo de 1992 para ser exactos. Sus
primeros integrantes fueron: Rubén Sánchez
(voz y guitarra), Alfredo Ramírez (guitarras),
Julio Estabridis (batería)
y Jairo Bustamante (teclados), ellos se conocian practicamente desde
la infancia y decidieron incursionar en el mundo del rock con temas
frescos y rondando por los linderos del pop. Es con esta formación,
con la que Jezreel empezó sus tocadas desde 1992 hasta el alejamiento
de Jairo (1994).
Luego
de esto la banda adquiere su nueva y definitiva configuración (Ruben,
Alfredo y Julio) que les dio un sonido mas crudo y rockero y los llevaría
a crear los temas que formarían parte de Idolos
de Barro (feb 97) su primer disco, ayudados por Omar Rojas
(bajo) y Dennis Arévalo (guitarra). La mayoría de los temas de este
album son de este nuevo periodo del grupo, aunque mantiene un par
del periodo anterior ("Se Busca" y "Es en Vano") que son como los
himnos del grupo.
Idolos de Barro
Lo
Nuevo
Es
luego de esta grabación (1998) que Jezreel, con un nuevo integrante:
Hugo Negreiros (bajo), comienza a difundir
su material por radios limeñas y en cuanto concierto se les presentó.
Esta es la etapa de evolución de la banda en la que adquieren su
sonido característico y alcanzan a conseguir la fidelidad de un
publico cada vez mas numeroso, tal es asi que fueron invitados a
la inaguración de un canal de TV Limeño en el Estadio Nacional,
llegando a tocar frente a las 45,000 personas que llenaron el estadio,
la audiencia mas grande frente a la que ha tocado algun grupo de
rock peruano.
Ruido
Blanco
Con
su sello discográfico Ruido Blanco y gracias
al trabajo de estos años ellos estan fomentando la aparición de nuevos
grupos rockeros de corte similar al de ellos, tales como Adictos (hip
hop) y 47 (alternativo), compilando un trabajo llamado 3
son Suficiente (disco producido integramente por Jezreel) en
el que presentan 3 nuevos temas que son el adelanto de lo que será
su segundo album.
Filosofia
La
filosofia de la banda siempre ha sido reflejada en sus canciones que
se levantan como un grito de protesta ante los contravalores que imperan
en nuestra sociedad a través de la esencia del rock. Es esta filosofía
la esencia de Jezreel, lo que los hace tan sui generis, un grito de
reflexión en un mundo cada vez más caótico.